Cómo el ejercicio influye a la memoria y el aprendizaje

Ekhiñe Graell · 4 septiembre, 2013
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 28 noviembre, 2018
Cuando practicamos ejercicios físicos, nuestro corazón bombea más sangre y llega más oxígeno a nuestro cerebro. De este modo, nuestra mente se despeja y conseguimos mejorar la memoria.

Es necesario encontrar tiempo para hacer ejercicios físicos. Esta afirmación cobra aún más importancia cuando se tiene que estudiar mucho o se desea que el rendimiento sea mayor. El ejercicio no es solo bueno para el cuerpo, sino para la salud mental también.

En este artículo, te contamos cómo el ejercicio físico mejora la capacidad memorística y facilita el aprendizaje.

La importancia de practicar ejercicios físicos

El ejercicio físico puede ser de ayuda para mantener la calma ante el estrés diario. Practicarlo nos hace sentir vitales, lo cual nos pone en mejores condiciones para conseguir nuestros objetivos.

Además, la actividad física regular nos ayuda a mantenernos en el peso adecuado. Es, sin duda, una forma efectiva de reducir el riesgo de sufrir padecimientos graves. Entre ellos, se encuentran las temidas enfermedades cerebrovasculares y algunos tipos de cáncer.

chica deportista

Al contrario de lo que muchas personas piensan, mantenerse activo no requiere una gran inversión de tiempo ni de esfuerzo. 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana bastarán para estarlo. 

Relación entre la ejercitación física y el cerebro

Mientras más sangre bombee el corazón, más oxígeno llega al cerebro. De ahí que el ejercicio físico despeje la mente. Estudios recientes han demostrado, sin embargo, que los efectos de la ejercitación física en la memoria dependen de otros factores.

Por ejemplo, en el caso de los deportistas, los resultados de la realización de ejercicios físicos no es el mismo en un adolescente que en un adulto. Es decir, que mientras antes comience un individuo a ejercitarse, mejores serán los resultados. Se sabe, además, que existe un gen que determina en gran medida el provecho que tiene el ejercicio para el cerebro.

chica haciendo deporte

El cuerpo humano está diseñado para estar en movimiento. Así, cuando movemos el cuerpo, se mueve también nuestro cerebro. De hecho, el aprendizaje y la memoria fueron evolucionado conforme lo fueron haciendo las funciones motoras.

Estas, a su vez, se perfeccionaron en la medida en que nuestros antepasados se vieron obligados a ejercitarlas para poder buscar el sustento. De ahí que, para el cerebro, no exista una necesidad real de aprender si el cuerpo no está en movimiento.

Los ejercicios físicos mejora la capacidad de aprender

La práctica habitual de ejercicios físicos mejora el estado de alerta, la atención y la motivación. Todo ello contribuye al desarrollo de nuestra capacidad de pensar.

Desde el punto de vista neurológico, el aprendizaje se traduce, pues, en el estímulo que necesitan las neuronas para unirse unas con otras. La formación de estas nuevas conexiones o sinapsis es lo que permite a nuestro cerebro incorporar nueva información. A esto, es lo que llamamos «aprender».

Por otra parte, el ejercicio favorece el desarrollo de nuevas células nerviosas a partir de células madre en el hipocampo. Esta es una de las áreas del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje.

chicas en un gimnasio con pelotas grandes

Se han realizado estudios para investigar la relación de la práctica habitual de ejercicios físicos y la capacidad de aprendizaje en niños. Los resultados son concluyentes: la realización de ejercicios físicos mejora no solo la capacidad de lectura, sino la función cognitiva en general.

Nuestro cerebro es, pues, flexible. Es un órgano que puede ser moldeado de la misma manera que un músculo cuando se levantan pesas. Así, cuanto más se usa el cerebro, más fuerte y más dúctil se vuelve.

Ya sabes: si quieres hacer que tu cerebro esté saludable, entrénalo practicando deportes.

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