¿En realidad los hijos son el reflejo de los padres?

La coherencia entre lo que le pedimos a nuestros hijos que hagan y lo que nosotros como padres hacemos es fundamental. Ellos son nuestro reflejo y nostros su espejo. Seamos el mejor espejo donde puedan verse.

Quizá te preocupe la afirmación: los hijos son el reflejo de los padres. Tus hijos son una esponja, es decir, absorben todo lo que ven y escuchan. Por ello, es tan importante que todo lo que pase en el hogar sea beneficioso para su educación y su comportamiento.

Ser padres es todo un desafío, ya que no solo debes dividir muy bien el tiempo, sino que también debes ser coherente con lo que dices y haces pues tus hijos, aunque no lo notes, siempre están observando y modelando tus conductas.

Sí, los niños quieren ser como sus padres. Por ello, brindarles un buen ejemplo es fundamental para educarlos desde las bases de valores y principios. El hecho de que los hijos son el reflejo de los padres preocupa a muchos.

Inconscientemente, tus hijos imitan tus gestos, tus acciones, tu manera de hablar, e incluso, tu manera de relacionarte con los demás. Esto va de la mano con el hecho de que ellos están emocionalmente conectados contigo.

Si los hijos son el reflejo de los padres, ¿Cómo hacerlo bien?

1. Crea un clima de confianza y buena comunicación en tu hogar

Buena comunicación en familia.

La comunicación es fundamental en una familia. Esto crea un clima de confianza que hace que se promuevan valores y seguridad en el hogar, logrando crear relaciones inquebrantables entre todos los miembros de la familia.

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2. Lleva un estilo de vida saludable

Ya sabes que los hijos son el reflejo de los padres. Es decir, que si quieres que tus hijos lleven un estilo de vida sano, empieza por ti. Si quieres que tus hijos hagan ejercicio y coman vegetales, demuéstrales mediante el ejemplo lo bueno que es hacer esto.

Hay un dicho que dice: “Un ejemplo vale más que mil palabras”. Aplica esto en tu día a día. No les des sermones diarios de por qué deben hacer esto o aquello, haz las cosas con ellos.

3. No grites

Madre gritando a su hijo.

Sabemos lo difícil que es cumplir tu rol. Es un reto mantener la paciencia en todo momento. Sin embargo, en momentos de estrés o desesperación, debes evitar dirigirte a tus hijos o a cualquier miembro de la familia mediante gritos.

Si lo haces, los niños asumirán esta conducta como algo aceptable. Y en el momento en que ellos lo hagan, no podrás reprenderlos pues te dirán que “tú también lo haces”.

Ver también: ¿Cómo acercarnos a nuestros hijos para poder aconsejarlos?

4. Fomenta el valor de la honestidad

Si no quieres que tus hijos mientan, pues tú tampoco lo hagas. No inventes excusas. Si les prometiste algo, cúmplelo. Esto no solo fomentará el valor de la honestidad en ellos, sino que también aprenderán a ser responsables con lo que dicen.

5. No utilices la violencia

Sin duda, lo malo es lo que más rápido se aprende. No utilices la violencia como método de aprendizaje. Si tus hijos hacen algo indebido, habla con ellos y hazles entender que lo que hicieron no fue lo correcto. Si evitas los golpes, evitas que tus hijos sean en un futuro personas agresivas. De esta manera, les enseñas a lidiar con las confrontaciones, sin recurrir a la violencia.

Si fomentas la comunicación como método para solucionar los problemas, estarás formando a un ser tolerante capaz de entender los diferentes puntos de vista.

6. Respeta y date a respetar

No trates mal a las personas que te rodean, no las juzgues ni las etiquetes. De este modo, tus hijos aprenderán el valor que tienen las demás personas y cómo el respeto crea buenas relaciones.

Cuando tus hijos te contesten de mala manera, pon carácter y recuérdales que esa no es la manera de decir las cosas o de tratarte. Edúcalos de la mejor manera. La relación que deben construir a lo largo del tiempo debe estar basada en la confianza y el respeto. Constrúyanla juntos.

7. Lucha por lo que anhelas

Mujer dando clases.

Ser madre no significa dejar a un lado tus sueños y metas. Sabemos que el camino es difícil, pero no imposible. Esfuérzate día a día por lograr eso que deseas. No solo será gratificante para ti como mujer, sino que también te convertirás en un ejemplo de esfuerzo y dedicación para toda tu familia.

8. Sé feliz

Seguramente, no debe haber mayor felicidad para ti que tener a tus hijos a tu lado. Entonces, demuéstrales que te hacen muy feliz, abrázalos, mímalos y diles cuánto los quieres. Disfruta de los momentos que tengan juntos y diles lo afortunada que te sientes de tenerlos.

Cuando das amor, recibes amor. Tus hijos te devolverán todos los abrazos, besos y mimos que les des con todo tu amor. No solo serás feliz tú, serán felices juntos, y eso es mejor.

9. No tengas miedo a equivocarte

Superar el sufrimiento emocional.

En algunas ocasiones te equivocarás. Sin embargo, esto no quiere decir que has fallado, siempre y cuando corrijas tus errores. Tus hijos verán en ti la valentía para reconocer tus errores, mejorar y seguir adelante, lo cual también modelarán.

Reflexión

Sí, los hijos son el reflejo de los padres, entonces sé el espejo donde tus hijos puedan verse y sentirse orgullosos de lo que ven.